En mi último reportaje hablaba del inexorable paso del tiempo y de el efecto que éste tiene, en mayor o menor medida, en cada uno de nosotros. Estos cambios son ostensiblemente más visibles en los bebés, qué madre no ha dicho alguna vez eso de “ojalá se quedara así para siempre…”, es un clásico de la jerga maternal! Yo estoy en el proceso de asimilar que mi peque se está haciendo mayor. Vale, podéis llamarme exagerada y decirme que son sólo unos meses, pero es ese tipo de cosas que a las madres no afecta. Nos encanta cuando nuestros hijos son apenas unos pelelillos a los que podemos manejar a nuestro gusto y antojo, que apoyen su cabecita en nuestro hombro, que se duerman en cualquier parte, esa etapa en la que puedes cogerlo con una sola mano, es tan bonito…colma todos los anhelos de nuestro instinto maternal. Pero de pronto un día te acercas a él y te tira del pelo! O te “arranca” las gafas de la cara; lo dejas jugando en su gimnasio y de pronto ¡desaparece! y te encuentras que ha rodado hasta debajo de la mesa. Por poco que nos guste, irremediablemte comienza a dar muestras de su caracter. La hora del baño ha pasado de ser un momento de relax total a convertirse en una batalla naval. Te faltan manos para evitar que vacíe el bote de champú, que beba agua de la bañera, que destroce la esponja con sus sorprendentemente afiladas encías…y todo esto bajo una constante lluvia provocada por sus cada vez más enérgicos chapoteos, puede llegar a ser terriblemente estresante, creedme. Olmitos nos echa una mano una vez más con su asiento para el baño, volverás a disfrutar de la hora del baño.
El modelo que hemos testeado es el 1966 de la colección higiene y baño de Olmitos. Es de un material plástico apenas poroso, por lo que es muy fácil de limpiar y más higiénico. Como ya es costumbre en los productos de esta marca, viene primorosamente empaquetado para evitar su deterioro, cada elemento en su propia bolsa. Es muy sencillo de montar incluso sin mirar el manual de intrucciones, que por otra parte es muy esquemático, pero muy claro.
Para montarlo coloca baca-abajo la base superior del aro y enrosca los cilindros que harán las veces de ejes de sujección del asiento. Coloca después la base inferior y encájala con los cilindros, es muy sencillo, tan sólo un “click”
y listo. Ya casi está, sólo tienes que acoplar la barra de actividades.
Una de las características que nos ha encantado de este asiento es que la barra de juegos puede acoplarse fácilmente en cualquier silla de paseo, convirtiéndose así en un 2 en 1, a tu bebé le encantará disfrutar en la calle de un juguete que le resulte familiar y le recuerde un momento tan disfrutado por ellos como el del baño.
Resulta muy sencillo porque la sujección se realiza por medio de dos cierres de velcro. Este material cuenta con la ventaja de que el agua no afecta a su efectividad. Inserta las tiras por las ranuras de la base superior y efectúa el cierre por debajo de ésta.
Así de fácil.
Además de la barra de actividades, el asiento incorpora dos juegutes que seguro encantarán a tu bebé. Un teléfono blandito que resultará ser su primera pistola de agua y un ancla cóncava que te será muy util, úsala a modo de cuenco para mojar y enjuagar a tu bebé. Estos accesorios tienen sus receptáculos a ambos lados del asiento, estas cavidades tienen la base calada para evitar que el agua se estanque con los problemas que ello conlleva.
Ahora solo queda acoplarlo a tu bañera, asegúrate de que las ventosas estén prefectamente adheridas antes de colocar al bebé. Desde Olmitos, y para evitar accidentes, nos recomiendan bañar a nuestro hijo siempre con el mínimo de agua posible. Conviene recordar que el asiento no es un dispositivo de seguridad y deberás mantener a tu bebé bajo una vigilancia constante. En el manual podrás encontrar una amplia lista de advertencias que harán mucho más seguro su uso. Recomiendan usarlo a partir de los siete meses, pero como siempre digo, depende de cada bebé y su maduración.
Ya puedes incorporar al peque. El diámetro del asiento es bastante amplio, por lo que resulta muy cómo acceder a todo su cuerpecito para lavarlo, he probado otros asientos en los que el el cuerpo del bebé quedaba casi inaccesible y al final los bordes acababan por rozarle la zona de la cintura. Resulta sancillo tanto meterlo, cmo sacarlo del asiento, y no se producen esos incómodos tirones ni hay que forzar nada. Por otra parte podemos estar tranquilos, el asiento es hergonómico y antideslizante. Coprobarás que tu bebé se encuentr cómodo y tranquilo, enseguida echará mano de los juegos y tú no tendrás que volverte loca para entretenerlo y que no llore mientras lo lavas.
Para extraer el asiento de la bañera no tires de él directamente, hazlo desde las pestañas de las ventosas para no deteriorarlas ni amainar su capacidad de adherencia.
El asiento puedes encontrarlo en comercio especializado en puericultura y en muchas tiendas on-line. Cuesta alrededor de 30€.
CONCLUSIONES
LO MEJOR
- Muy cómodo y robusto.
- Su suavidad de líneas.
- Su multifuncionalidad.
LO PEOR
- Al ser tan amplio es difícil que se adapte a algunas bañeras de tamaño standard, así que si te interesa adquirirlo comprueba primero las medidas de tu bañera.
NOTA FINAL
El asiento para el baño es un accesorio imprescindible para el cuidado del bebé. Esta opción de Olmitos es muy recomendable por su precio y su multi función. No te arrepentirás de haberlo elegido.


