La verdad es que cuesta reconocerlo, pero inevitablemente nos hacemos mayores. Últimamente observo en mí misma algunos indicios que me avisan de que la transformación ha comenzado a producirse. De pronto me he vuelto la más firme defensora del potasio y voy repartiendo plátanos a diestro y siniestro. Empieza a parecerme extravagante la forma de vestir de algunas muchachitas y no puedo evitar mirarlas con aire reprobador. La música...

Continuar