Hay algo a lo que el ser humano es especialmente propenso. Comemos con los ojos. Y no sólo en cuanto a la alimentación se refiere, con todo, en general, pasa muchísimo! Curiosamente cuando tenemos un hijo, esta tendencia suele arreciar. ¿No os habéis dado cuenta? Buscamos sin querer los chupetes más originales, los biberones más exclusivos, formas imposibles en las cucharas, no paramos hasta encontrar una cuna convertible en...

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